En busca de la democracia participativa

Pese al debate público que se ha generado en torno a las consultas nacionales del Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador, todo indica que éstas llegaron para quedarse. Entonces tratemos al menos, de hacerlas mejor.

El par de ejercicios que se han hecho durante este periodo de transición presidencial han generado polémica; posiciones que cuestionan la legalidad del proceso, la ubicación de las casillas o el contenido de las preguntas, han mermado la legitimidad de las consultas.

Aunado a ello, lo extraña y poco explorada que ha sido esta herramienta por la sociedad mexicana, dan por resultado tasas de participación que están por debajo del 1% del padrón electoral nacional.

¿Es representativa una consulta donde el 99% de la ciudadanía no participó?

La consulta popular es un mecanismo de participación directa que, de implementarse correctamente, permite a las personas decidir sobre aquellos temas que son de interés y relevancia pública. Sin embargo, en México la Ley de Consulta Popular tiene solamente cuatro años de vida y nunca se ha hecho una consulta en el marco de esta legislación.

Los últimos dos meses pusieron en evidencia las carencias de un marco jurídico poco flexible y muy riguroso que no fomentaba la realización de estos ejercicios ni el interés por participar en ellos. Frente a la necesidad de replantearse el contenido de la ley, no está demás conocer cómo este proceso se lleva a cabo con éxito en otros lugares del mundo.

Decide Madrid. Un buen ejemplo de innovación para el fortalecimiento de la participación ciudadana.

En septiembre de 2015, el ayuntamiento de Madrid lanzó una plataforma digital de participación que, desde una perspectiva bidireccional, permitiera a la ciudadanía manifestar sus necesidades y propuestas, a la vez que la administración pudiera preguntar sobre las cuestiones de especial trascendencia para la ciudad. Así fue como nació Decide Madrid

Esta plataforma permite que desde cualquier dispositivo con conexión a internet, las personas que viven en Madrid, mayores de 16 años y con un usuario verificado en el portal, puedan decidir sobre asuntos de relevancia que les plantea el ayuntamiento.

Asimismo, en procesos de consulta existe la posibilidad de emitir el voto presencialmente en cualquiera de las 26 Oficinas de Atención a la Ciudadanía repartidas por todos los distritos de Madrid, presentando el documento de identificación y sin necesidad de facilitar un correo electrónico. También se colocan urnas por la ciudad en las fechas de consulta.

Por otra parte, la plataforma permite a los habitantes de la ciudad generar propuestas sobre temas de interés público. Cuando estas propuestas, en un lapso menor a doce meses, superan el 1% de apoyos de la población, se inicia una fase donde el proponente plantea su iniciativa al gobierno y la ciudadanía se informa al respecto en un plazo de 90 a 150 días naturales para que, posteriormente, se someta a consulta y se abra la votación durante 7 días naturales.

En 2017 se llevaron a cabo las primeras consultas impulsadas por los ciudadanos con resultados de más del 90% de votos a favor de las propuestas y tasas de participación que superaron el 10% de la población de Madrid. Esto ha merecido al Ayuntamiento de Madrid la distinción y el reconocimiento de la ONU en los Public Service Awards.

Plebiscito Digital. El experimento de participación colombiana.

Luego de 52 años de conflicto armado, el gobierno nacional de Colombia convocó en 2016 a los ciudadanos a un plebiscito para la aprobación o rechazo del “Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera”.

Debido a la trascendencia nacional de esta decisión y con el objetivo de garantizar el mayor alcance posible para que los ciudadanos colombianos que no pudieran votar en las urnas tuvieran una opción alterna para hacerlo, más de 15 organizaciones de la sociedad civil se unieron para lanzar: Plebiscito Digital.

Esta plataforma permitió votar en línea de manera simbólica para aprobar o rechazar el acuerdo.  Incluso fue más allá, al permitir a cada persona poder votar sobre los subtemas del tratado de paz propuesto e indicar la importancia relativa de cada uno. Este proceso en fase experimental generó preguntas interesantes para los gobiernos sobre el uso futuro de la tecnología en los procesos electorales, y ha conducido a novedosas investigaciones en Colombia sobre el alcance y potencial del blockchain en la gestión pública.

La Consulta Popular en México, una reforma necesaria.

La ley que regula las consultas populares en México se encuentra actualmente en análisis y bajo escrutinio del poder legislativo. Los cuatro años que han transcurrido desde su aprobación, demostraron la inoperancia de la Ley y como, lejos de facilitar e impulsar la participación popular, resultó ser un obstáculo para esta.

Urna y voto en la Consulta Nacional de AMLO

Foto: @spinmexl

El gobierno electo ha declarado estar interesado en el fortalecimiento de una verdadera democracia participativa y escuchar a la ciudadanía sobre los temas que son de trascendencia nacional; para ello es necesario reformular una ley que evite ejercicios democráticos artificiales y consultas populares ilusorias, con un marco legal claro que incorpore procesos de participación abierta, accesible y confiables.

Es necesario un llamado al Congreso para que los espacios de participación ciudadana estén abiertos y sean las personas las que decidan los términos en los que desean participar. Que mejor momento para impulsar el involucramiento de la sociedad, que desde la redacción misma de una ley como ésta.

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