Inteligencia Artificial y Democracia.

“Me siento muy honrada y orgullosa de esta distinción única (…) es histórico ser el primer robot en el mundo en ser reconocido con una ciudadanía” fueron las palabras de agradecimiento de Sophia, la primer robot que  obtiene una CIUDADANÍA.


El desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) es impresionante, y el debate en torno al tema es latente: ¿Es vital la IA para el desarrollo económico, político y social de la humanidad? o, ¿es una amenaza para esta? Las voces a favor y en contra son muchas, lo mismo que los temores y los ánimos entusiastas, ambos razonamientos deben ser tomados en cuenta.

La IA se refiere a las máquinas y, generalmente, a los sistemas computacionales que pueden simular los procesos de la inteligencia natural de los seres humanos. Estos procesos incluyen el aprendizaje, el razonamiento y la auto-corrección.

Desde la industria existe el temor a que la IA supere la inteligencia humana y los riesgos que ello conlleve, estos hacen referencia a la revolución industrial que traería consigo la implementación a gran escala de esta tecnología en la producción, lo que haría que la mano de obra humana sea desplazada. Las voces a favor afirman que a corto plazo, puede contribuir al crecimiento económico a través de aplicaciones y en distintos sectores de la economía, y esto puede, indirectamente, fortalecer la sociedad civil.

La IA se refiere a las máquinas y, generalmente, a los sistemas computacionales que pueden simular los procesos de la inteligencia natural de los seres humanos. Estos procesos incluyen el aprendizaje, el razonamiento y la auto-corrección.

En el ámbito político, el riesgo que más pesa es el relacionado a su implementación por parte de los gobiernos como medios de vigilancia y control, pero sobre todo, que el consecuente  autoritarismo digital sea una constante en las estructuras políticas del mundo.

Las voces neutrales sostienen que la IA permitiría a países grandes y económicamente avanzados puedan enriquecer a su ciudadanía sin perder el control sobre ella. En función de cómo se use, y por quien, el uso de la IA puede mejorar o impedir el desarrollo democrático de distintas maneras. Por ejemplo, permitiendo formas más eficientes de vigilancia masiva.

El Dr. Michal Kosinski, Doctor y Maestro en Psicología por la Universidad de Cambridge y Maestro en Psicología Social por la Escuela de Ciencias Sociales de Varsovia, coordinó un proyecto en el que se descubrió que con 100 “likes” podían predecir la personalidad e incluso la orientación sexual, origen étnico, opinión religiosa y política, nivel de inteligencia, si las personas usan sustancias adictivas o si sus papás están separados. Se detectó que con 150 “likes” el algoritmo puede predecir la personalidad de un individuo mejor que su pareja. Con 250 “likes” de Facebook, el algoritmo conoce la personalidad mejor que la propia persona.

Cuando en el futuro pensemos en la relación que tenemos con la inteligencia artificial, no pensemos jerárquicamente de la manera como al homo sapiens le gusta ver al mundo; sino en una relación simbiótica en la que el ser humano cuida y le sirve a la inteligencia artificial, al tiempo que la inteligencia artificial le genera beneficios a la humanidad. – Michal Kosinski.

Con estos datos, Kosinski amplía el debate en el rubro de la política y la democracia: ¿Cómo favorecer la democracia a partir de la IA y cerrar las puertas a los vicios y manipulaciones que esta tecnología puede generar?. Otras preguntas que se plantean y necesitan respuesta son: ¿Cómo actualizar la legislación de la inteligencia artificial para que sea más eficaz y más justa y tenga en cuenta sus riesgos? ¿Con qué valores debe alinearse la IA y cuál debería ser su estatus legal y ético?.

Por su parte, el Director del Centro para el Análisis de las Redes Sociales de la think tank Demos, Jamie Bartlett, señala algunos riesgos para la Democracia en la era de la IA:

  1. La delegación de las decisiones en la IA es un riesgo. No sólo eliminaría la visión moral del ser humano, también afectaría su capacidad de pensar libremente. “Dado lo malos que a veces somos al tomar decisiones difíciles, el resultado podría ser una sociedad más sabia y más humana. Pero difícilmente se podría llamar democracia a un lugar as픹.
  2. La re-tribalización de la sociedad, donde las reacciones emocionales y la lealtad superan a la razón y la comprensión. Esto conduce a la sociedad a encontrar comunidades de acuerdo a sus gustos e ideología o crear una nueva. Lo que conlleva a agrandar pequeñas diferencias grupales y establecer micro debates que dejan de lado los grandes temas a debatir.

Estas situaciones pueden ver afectadas las aspiraciones de la Democracia y, al mismo tiempo, generar una sociedad menos sensible a los problemas sociales y políticos que afectan a todos.

Sin duda, los avances en IA son necesarios e importantes, tratar de frenar su desarrollo por miedo es impensable, lo que se debe buscar con determinación es que sociedad y gobierno fortalezcan la Democracia en un entorno digital que avanza a pasos acelerados de la mano de la IA, pero sin que esto signifique perder su esencia y la pluralidad que la caracterizan.

 


¹ “Las tecnologías digitales están a punto de derrotar a la democracia y el orden social”. infobae. 20 de octubre de 2018, (consultado el 20-nov-18): 

https://www.infobae.com/america/tecno/2018/10/20/las-tecnologias-digitales-estan-a-punto-de-derrotar-a-la-democracia-y-el-orden-social/

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