Tren Maya: desarrollo e infraestructura turística para el sureste mexicano.

Notimex.- La Organización Mundial del Turismo (OMT) dio a conocer que México se ha posicionado como el sexto país que capta el mayor flujo de turistas a nivel mundial. La relevancia que este sector adquiere en el desarrollo económico y social ha crecido sustancialmente, lo cual derivó en un ingreso de 21 mil 333 mdd a lo largo del 2017, según informó la propia Secretaría de Turismo.

Entendiendo la importancia de este sector para nuestro país, el pasado 9 de septiembre, se reunieron en el Pueblo Mágico de Palenque el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco; de Campeche, Alejandro Moreno; de Quintana Roo, Carlos Joaquín González; de Tabasco, Arturo Núñez Jiménez y el presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

El proyecto contempla la construcción de un tren turístico, de carga y de pasaje local, que a través de 17 estaciones, conectará los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

En dicha reunión, los mandatarios estatales y el presidente electo, respaldaron un ambicioso proyecto que buscará impulsar el desarrollo económico y social en uno de los polos turísticos más importantes de nuestro país. El proyecto contempla la construcción de un tren turístico, de carga y de pasaje local, que a través de 17 estaciones, conectará los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

El equipo técnico que acompañó al presidente electo, plantea un esquema de inversión mixta, a través del financiamiento nacional público y privado, así como inversión extranjera, con un costo total estimado entre 120 y 150 mil mdp, para lo cual el próximo gobierno federal ya contempla una inversión inicial de 16 mil mdp para el año 2019.

Se especifica que la construcción del Tren Maya se realizará a lo largo de 1,500 km de vías, buscando que el desarrollo de la infraestructura ferroviaria genere un impacto mínimo al ecosistema. En este sentido, en respuesta a las críticas que este proyecto ha recibido debido al probable impacto y daño ambiental, el equipo del presidente electo especificó que este proyecto contempla la siembra de 50 mil hectáreas de árboles frutales y maderables, lo que reforestará la zona y contribuirá a dar empleo a cerca de 20 mil ejidatarios y campesinos de las zonas aledañas.

Este proyecto contempla la siembra de 50 mil hectáreas de árboles frutales y maderables, lo que reforestará la zona y contribuirá a dar empleo a cerca de 20 mil ejidatarios y campesinos de las zonas aledañas.

Por último, se prevé que los trabajos formales para materializar este proyecto, comiencen a partir del 1 de diciembre, prioritariamente en los estados de Chiapas y Tabasco. Se prevé que este ambicioso proyecto esté terminado para el 2022.

 

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